miércoles, 23 de septiembre de 2009

RECITAL EN EL CANTÁBRICO

Pablo Orleans | Este Barça no es de este planeta. No juega como estábamos acostumbrados a ver jugar al fútbol anteriormente a un equipo de este deporte mágico. Hubo numerosos equipos que sobresalían con su juego por encima de los demás en diferentes épocas pasadas, pero la supremacía de un equipo como el blaugrana ante cualquier rival que se plante frente a él no se había visto jamás. No es un equipo invencible, pero casi. Su juego vistoso, vertical, rápido y eficaz hace del equipo que dirige Pep Guardiola un conjunto inigualable en lo que respecta al trato del balón. Además, la excelente armonía existente entre todos los entes del club (exceptuando, quizás, a un presidente egocentrista que busca un objetivo ajeno al que pueda buscar un presidente de un equipo de fútbol) hace que este equipo, deportivamente casi perfecto, sea aún más difícil de batir gracias a la buena relación entre ellos.

El partido de ayer en El Sardinero fue, de nuevo, un recital de fútbol. El espectáculo culé se acercó en esta ocasión hasta las orillas del mar cantábrico para poner en marcha una maquinaria perfectamente engrasada y que, por ahora, ningún equipo (a excepción quizá de un gran defensivo Internazionale) ha sabido bloquear.
El partido comenzó como comienzan todos los partidos del equipo de Pep. El Barça con el balón y el contrario con ganas de apretarle las tuercas hasta que alguna combinación imposible para el resto de los humanos hace que el marcador se vuelque para los catalanes.
Ayer, Ibra abrió -en el minuto 21 y con algo de fortuna- el marcador de cabeza tras varios avisos de la delantera blaugrana. Con el marcador a favor, la superioridad del Barça se convirtió en dominio total.
Tres minutos después fue una genial combinación entre Xavi y Messi la que volvió a desencadenar que el balón tocase las mallas de Toño por segunda vez y el argentino sumase así su primer gol en el encuentro. El Racing se vino abajo y el Barça siguió practicando su juego de toque, paciente y desmoralizador hasta que en el minuto 27, y tras varios rechaces en el área pequeña, Ibrahimovic cogió el balón y, rodeado por cuatro rivales, inventó una genialidad al alcance de muy pocos jugadores en el mundo. Con pocas posibilidades de tiro y pase a la vista, el sueco de sangre serbia hizo lo que pocos esperaban. Con un sutil pase de tacón dejó completamente solo a un Piqué inmenso tanto en áreas propias como ajenas, haciendo subir al marcador el tercer gol barcelonista. Con este marcador se llegó al descanso.

Tras los quince minutos de rigor, ambos equipos saltaron al verde con la misma idea. Con el dominio del Barça, Messi, tras una gran internada por la banda derecha, anotó el cuarto del equipo y acabó de sentenciar el partido y la goleada. Aún así, el Racing lo siguió intentando y en el minuto 72 consiguió el tanto del honor por medio de Óscar Serrano que, tras un gran regate a Márquez (con una discreta participación tras suplir a Piqué), colocó el balón pegado al poste justo por debajo de la escuadra, consiguiendo un tanto extraordinario.

Pues bien, una victoria aplastante ante un equipo inferior pero que seguro pondrá las cosas difíciles a muchos equipos en la categoría.

LO MEJOR
El gran juego del Barça en su conjunto. El espectáculo está garantizado.
Gran delantera y equipo en general.

LO PEOR
La lesión leve de Ibra cortará su racha goleadora. Esperemos que no pierda el olfato, tanto goleador como asistente.
Algunos jugadores tienen que coger el ritmo de la competición.

Imagen: As.com

2 comentarios:

Andrés Pérez dijo...

El Barça es un grandérrimo equipo, y que me discuple la RAE por semejante patadón, pero dista aún de ser el mejor equipo de la historia. Lo siento pero no. El Milán de Sacchi era tan arrollador, dominador e invencible, el Ajax de Cruijff ganó tres veces seguidas la Copa de Europa y hasta la marcha del tulipán no hubo quien le tosiera, el Madrid de Di Stéfano aún es un equipo sin parangón en la historia, el Liverpool de finales de los setenta dominó europa a su antojo...

Este Barça es muy grande, pero se está magnificando su obra sobre manera. La visión de los años, el paso del tiempo, nos hará colocar al conjunto de Guardiola en su justa medida. No caigamos en forofismos, este equipo es el mejor del mundo pero nadie sabe qué depara el futuro.

Un abrazo.

Pablo Orleans dijo...

No es forofismo Andrés, no te confundas. Se podría llamar visión de futuro. Por si no lo recuerdas, lo que ha hecho este Barça en una temporada lo han hecho muy pocos equipos en la historia del fútbol. Conseguir en un mismo año (el PRIMERO de la era Guardiola) Copa nacional, Liga española y Champions League, además de rematar la faena con dos títulos más (Supercopas) que valen para la misma temporada que la del Triplete -con un juego de ensueño- y decir que es el mejor equipo del mundo y será uno de los más grandes de la historia no es más que pura objetividad. Si quieres, puedes decir que a lo mejor mi visión está un poco manchada de subjetividad, pero no de forofismo, ya que a los hechos me remito y son datos objetivos.

Un saludo y cuídate.